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TEMA 10 - LA LITERATURA DEL SIGLO XV. EL TEXTO POÉTICO

TEMA 10 - LA LITERATURA DEL SIGLO XV. EL TEXTO POÉTICO.

1- NUESTRA LENGUA. LA LITERATURA DEL SIGLO XV.

1.1- La literatura en el siglo XV.

El siglo XV es considerado una época de transición entre la Edad Media y el Renacimiento (siglo XVI), pues se van a producir cambios en los temas, los géneros y los estilos por el influjo del Humanismo italiano.

Desaparecen el mester de clerecía y los cantares de gesta. Lo mismo ocurre con la lírica gallego-portuguesa (cantigas) y la catalano-provenzal. Castilla toma el relevo en la producción lírica de la época.

Las manifestaciones literarias del siglo XV son muy variadas:
-Poesía culta, que recoge la influencia de la lírica trovadoresca de origen provenzal y de la lírica alegórica.
Esta poesía está recogida en los cancioneros, por eso se llama también poesía de cancionero; son antologías que recopilan gran variedad de estrofas y de temas.
Los autores más importantes son: Juan de Mena con "El laberinto de la fortuna; el Marqués de Santillana con sus serranillas; y Jorge Manrique.
-Poesía popular, recogida en los romanceros; recopilaciones de romances ( estrofa formada por un número indeterminado de versos octosílabos con rima asonante los pares y quedan sueltos los impares).
Llamamos lírica tradicional a todas aquellas cancioncillas anónimas que se cantaban en Castilla a lo largo de la Edad Media. Durante mucho tiempo se pensó que en Castilla no había existido poesía lírica antigua hasta que Menéndez Pidal descubrió muchas de ellas en textos posteriores. También descubrió las jarchas en 1948. Características: eran orales, por eso no han llegado hasta nosotros; tienen temas variados (canciones de vela, de fiesta, de dolor, de exaltación de la primavera y la llegada del mes de mayo, de amor, de trabajo, ...); utilizan versos cortos y rima asonante y consonante. La estrofa más característica es el villancico que tiene tres partes: estribillo inicial, glosa que lo comenta y de nuevo estribillo.
-En 1499 se publica la Celestina.

1.2- La historia y la sociedad en el siglo XV.

El siglo XV coincide con el reinado de los Reyes Católicos, cuyos cambios políticos llevaron a España hacia la modernidad.
Finaliza la Edad Media y comienza la Edad Moderna.
En cuanto a la sociedad se mantienen los estamentos, pero la burguesía se consolida como grupo intermedio.

1.3- La cultura en el siglo XV

La invención de la imprenta impulsa la difusión de los textos literarios. Además los laicos acceden al mundo de las letras. Durante este siglo se difunde en España el Humanismo: corriente cultural surgida en Italia en el siglo XIV que se desarrolló completamente en el siglo XVI y que consideraba al hombre como el centro de la creación (antropocentrismo frente al teocentrismo posterior). Se llamó así porque supuso un resurgir de los estudios de humanidades, es decir, de la historia, la gramática y la literatura de los autores clásicos griegos y latinos.

1.4- Jorge Manrique.

Jorge Manrique (1440-1479) fue un caballero que tomó parte activa en las guerras civiles de su época. Como otros nobles se dedicó a las armas sin perder su interés por las letras (representa un modelo de caballero que en el siglo XVI encarnará Garcilaso de la Vega). Defendió junto con su padre don Rodrigo, los intereses al trono de Isabel de Castilla. Murió en una acción bélica frente al castillo de Garcimuñoz, en la provincia de Cuenca.
Aunque escribió varias composiciones amorosas, siguiendo la tendencia de los cancioneros, y satíricas, la obra que lo consagró como poeta fue Coplas por la muerte de su padre. A través de esta obra el autor quiere expresar el dolor por la muerte de su padre y así evitar que caiga en el olvido, pero lo que consigue realmente es pasar él a la hisoria de la literatura española.

-"Coplas por la muerte de su padre"

El poema es una larga elegía que consta de cuarenta coplas de pie quebrado o manriqueñas; estrofa formada por dos sextillas (12 versos) en las que alternan versos octosílabos y tetrasílabos con el esquema 8a 8b 4c 8a 8b 4c ...
Por los temas que trara podemos dividirla en tres partes:
-1ª parte (I-XV): hace una serie de reflexiones generales acerca del mundo, el tiempo, la muerte y la fortuna.
-2ª parte (XVI-XXIV): ejemplifica lo dicho anteriormente mediante casos del pasado reciente. Para ello utiliza la pregunta retórica o tópico del ubi sunt? (¿dónde están?): se interroga sobre personajes ilustres para evidenciar que la muerte ha acabado con todos.
-3ª parte (XXV-XL): se centra en el retrato de don Rodrigo, su vida y sus virtudes.

En las Coplas, Manrique habla de tres vidas:
-La terrenal, perecedera.
-La eterna, a la que se debe aspirar.
-La de la fama, permite sobrevivir tras la muerte.

El lenguaje empleado por Manrique se aleja de la moda latinizante de los poetas cultos de la época y aporta una gran sensación de modernidad.
El valor de las Coplas se debe al hecho de que el lector percibe que el poeta expresa sus ssentimientos de manera sincera, con un estilo sencillo, casi sin artificio.

1.5- Los romances

Son composiciones breves formadas por un número indeterminado de versos octosílabos, con rima asonante los pares y quedan sueltos los impares (8- 8a 8- 8a 8- 8a ...). En su origen fueron compuestos para ser cantados o recitados acompañados de un instrumento musical.

Los romances se recogen en los Romanceros. Podemos distinguir dos grupos: Romancero Viejo y Romancero Nuevo. Los primeros son anónimos, de transmisión oral y pertenecen a los siglos XIV y XV. Los romances nuevos fueron escritos por autores después del siglo XV.

Los romances viejos se dividen, según los temas, en:
-Históricos: fronterizos.
-Épicos y legendarios: bretones y carolingios.
-Líricos y novelescos

1.6- La Celestina.

En 1499 se publica en Burgos la "Comedia de Calisto y Melibea" y tres años más tarde apareció una versión nueva que incluía 5 actos más y cambió de título (21 actos en lugar de 16; "Tragicomedia de Calisto y Melibea").
Su autor, Fernando de Rojas (1476-1541), nació en la Puebla de Montalbán (Toledo). En el Prólogo aparecen datos del autor (versos acrósticos) y asegura que él había encontrado ya redactado el primer acto y que decidió continuar la historia. También asegura su intención moral o didáctica de advertir a los enamorados del peligro del amor impulsivo y prevenir contra los engaños de criados y alcahuetas.
La Celestina está escrita en forma dialogada y se divide en actos, sin embargo no fue escrita para ser representada por su extensión, complejidad y variedad de escenarios. El género al que pertenece, por tanto, no es el teatral sino la comedia humanística o novela dialogada; es una obra destinada a ser leída en reuniones literarias. Este género estaba de moda en Italia en el siglo XV.

-Argumento

Calisto, joven y rico, se enamora de Melibea. Para conseguir su amor se deja aconsejar por sus criados Pármeno y Sempronio, y busca a Celestina, una vieja alcahueta, para que concierte una cita. Esta consigue su propósito y Melibea se enamora de Calisto que le paga con una cadena de oro por sus servicios. Los criados reclaman a Celestina parte de las ganancias pero esta se niega y la matan. La justicia ejecuta a los criados y Calisto muere accidentalmente. Al enterarse, Melibea decide suicidarse tirándose de una torre.

-Personajes

En todos destacan el egoísmo y la independencia, así como el realismo de sus actitudes y la evolución que experimentan a lo largo de la obra.

Calisto. Exaltado y voluble, ya no es el amo medieval y paternalista que se preocupa por sus criados. Su individualismo hará que olvide la muerte de Pármeno y Sempronio y teme que sus amores con Melibea se descubran y lo lleven a algún mal.
Melibea. Evoluciona desde el modelo virtuoso de mujer hasta el de la joven apasionada. Finalmente, al suicidarse renuncia a su posición social y se enfrenta a las convenciones morales de la época, sin importarle el estado en que pueden quedar sus padres.
La fuerza del personaje de Celestina,uno de los más logrados de la literatura castellana, ha convertido su nombre en sinónimo de alcahueta, y ha hecho que se conozca la obra por ella y no por el título del autor. Su antecedente es la Trotaconventos del Libro de Buen Amor. Su vejez le ofrece muchos conocimientos prácticos sobre la curación de las enfermedades y, gracias a su elocuencia, es extraordinariamente seductora. A cada uno le dice lo que quiere oir, y sabe improvisar y aprovecharse de las debilidades de los demás. Pero también es muy codiciosa, lo que la llevará a la muerte.
Pármeno y Sempronio. Criados de Calisto, se mueven por los placeres más inmediatos: la lujuria y la gula. No poseen vinculación afectiva con su amo y son capaces de hacer cualquier cosa por su codicia, incluso usar la violencia.
Elicia y Areúsa. Son prostitutas protegidas por Celestina que muestran una independencia impropia para la época.
Pleberio. Padre de Melibea, que representa a la nueva clase burguesa. Cierra la obra expresando su desengaño con el mundo.

Por tanto, en la obra conviven personajes de dos mundos opuestos: amos y criados, cada uno con intereses distintos, pero todos iguales en su particular egoísmo. De ahí, quizá, el trágico fin de todos ellos.

-La lengua literaria

Uno de los valores más destacados de la Celestina es el uso del lenguaje por su variedad y riqueza. El autor usa dos niveles distintos según las situaciones y los personajes. Melibea, Calisto y los padres de Melibea emplean un lenguaje culto y elevado, acorde con su condición social. Celestina y los criados utilizan un lenguaje vulgar y vivo, en el que abundan las sentencias y los refranes, adecuado también a su mundo. Ello no impide que la astuta vieja sea capaz de usar un lenguaje más elegante cuando le interesa.

-Temas

La Celestina refleja una concepción amorosa alejada del amor cortés de los cancioneros. Recoge una pasión real, ciega y egoísta, como muestran algunos diálogos y las actitudes de muchos personajes. El egoísmo también está presente en la codicia y en la relación de amos y criados.

Algunos de sus temas sí están vinculados con el medievo, como el paso del tiempo (carpe diem), la magia o la fortuna; sin embargo, la aparición de la muerte , que se podría interpretar como castigo (visión medieval), adquiere también una nueva dimensión con el suicidio de Melibea. Todo ello refleja una sociedad en crisis en la que los valores tradicionales han cambiado y nada es como fue: la Edad Media está dando paso al Renacimiento.

-Conclusión

La Celestina es la creación literaria más importante del siglo XV y una de las obras cumbre de la literatura española. Es una obra de transición porque contiene elementos propios de la Edad Media y otros de loa nueva mentalidad que llega, del Renacimiento.

Perteneciente a la visión medieval son: la intención didáctica y moralizante, la muerte como castigo divino por sus vicios y pecados y la convivencia entre cristianos y judíos.

Elementos renacentistas son: el individualismo de los personajes, la valoración de lo terrenal (placeres, dinero), el enfrentamiento entre amos y criados y el suicidio, como acto personal y voluntario.


TEMA 10 - MODERNISMO Y GENERACIÓN DEL 98

TEMA 10 - MODERNISMO Y GENERACIÓN DEL 98

1-NUESTRA LITERATURA. MODERNISMO Y GENERACIÓN DEL 98

1.1- Contexto histórico a comienzos del siglo XX

-País dividido entre conservadores y progresistas, que se alternan en el poder.
-Crisis o desastre del 98; pérdida de Cuba y Filipinas (últimas colonias).
-Guerra de África para defender de los ataques marroquíes los territorios españoles en el norte de este continente.
-Inestabilidad y crisis económica y social caracterizan a este periodo.

1.2- Sociedad y cultura.

-Sociedad formada por una población rural muy numerosa, dominada por el caciquismo.
-El proletariado crece en zonas industriales (Madrid y Barcelona) y empieza a organizarse en partidos y sindicatos (para conseguir mejoras en sus condiciones de vida).
-La pequeña burguesía se inclina hacia posturas reformistas, rechazaban la monarquía y proponían la república.

Estas nuevas ideas, defendidas anteriormente por los regeneracionistas, fueron defendidas por los autores de la Generación del 98.

1.3- La literatura a principios del siglo XX

Entra en crisis la literatura realista y se da valor a la fantasía y la subjetividad propias del Romanticismo.
Aparecen dos movimientos literarios: el Modernismo y la Generación del 98.

El Modernismo. Nace en Iberoamérica a finales del siglo XIXX y finaliza con la 1ª Guerra Mundial. Su principal representante es el poeta nicaragüense Rubén Darío.
Características:
-Rebeldía ante la estética burguesa de la 2ª mitad del siglo XIX. El género más cultivado fue la poesía, para transmitir la visión intimista del artista.
-Deseo de evasión, situando sus obras en lugares exóticos y en tiempos remotos.
-Erotismo para expresar el sentimiento amoroso.
-Alternancia del tono melancólico, con la rebeldía y la vitalidad.
-Búsqueda de un nuevo lenguaje poético, con recursos que favorecen la musicalidad del poema: anáforas, paralelismos, aliteraciones, ...
-Renovación métrica. Rubén Darío resucita versos olvidados (eneasílabos, dodecasílabos, alejandrinos) y modifica estrofas tradicionales.

Generación del 98. Autores: Unamuno, Antonio Machado, Pío Baroja, Azorín, Valle-Inclán.
En cuanto a la separación entre Modernismo y Generación del 98, no es fácil de establecer. Un mismo autor puede tener características de ambos movimientos.
Características:
-Preocupación por el problema de España y afán reformista.
-Deseo de apertura hacia Europa, junto al amor a España.
-Gusto por el léxico tradicional y popular.
-Sobriedad en el uso de la lengua y rechazo del exceso retórico.
-Subjetivismo en la descripción del paisaje y en la visión de la realidad.

1.4- Rubén Darío

Nació en Nicaragua en 1867 y murió en 1916. Desde muy joven compuso poesía y viajó como periodista por Hispanoamérica. En 1892 vino a España donde trabó amistad con varios escritores. Volvió a Europa como cónsul de Nicaragua y vivió en París (donde conoció el Parnasianismo y el Simbolismo) y Madrid. sus numerosos viajes por Europa y por toda América le permitieron difundir el Modernismo.

Sus obras más importantes son:
-"Azul" (1888), libro escrito en prosa y en verso, contiene ya los elementos propios del Modernismo: ritmo y musicalidad, exotismo, erotismo y exaltación de las raíces americanas frente a lo español.
-"Prosas profanas" (1896), es la consolidación de la estética modernista. Libro de poesía escrito en verso a pesar de su título ; está lleno de princesas, cisnes y mundos alejados de la realidad.
-"Cantos de vida y esperanza" (1905), supone un gran cambio  pues aunque continúa la evasión de la realidad en muchos de sus poemas recupera las raíces históricas y literarias españolas que exalta frente al imperialismo norteamericano. También reflexiona sobre temas personales, íntimos y humanos con poemas más sinceros que perfectos.

La poesía de Rubén Darío fue imitada en España por los jóvenes poetas de entonces. Entre los primeros modernistas españoles destacan Salvador Rueda y Manuel Machado. Otros poetas recibieron la influencia modernista en sus primeros libros, pero en su madurez encontraron un estilo personal, que les apartó de este movimiento. Es el caso de Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez.

1.5- Juan Ramón Jiménez

Nació en Moguer (Huelva) en 1881 y murió en Puerto Rico en 1958. A los 19 años viajó a Madrid, donde hizo amistad con Rubén Darío. Sus frecuentes depresiones le hicieron reposar en varios sanatorios y en Moguer, donde escribió su conocido "Platero y yo" (1914). En 1916 viajó a EEUU para casarse con Zenobia Comprubí. Partidario de la República, al estallar la Guerra Civil se exilió a América. En 1956 le fue concedido el Premio Nobel.

Juan Ramón Jiménez se dedicó plenamente a la poesía y su trayectoria poética es un ejemplo de la evolución de la poesía española en la primera mitad del siglo XX. En su poesía, que retocaba, seleccionaba y reordenaba constantemente, él mismo vio tres etapas:
-Sensitiva o modernista: desde sus inicios hasta 1915, es una época con una clara influencia de Bécquer, el Simbolismo y el Modernismo, presente incluso en los títulos: "Almas de violeta" (1900), "Rimas" (1902), "Arias tristes" (1903), "La soledad sonora" (1911), "Estío" (1916). Juan Ramón Jiménez lucha por encontrar el lenguaje y las palabras adecuadas a su experiencia. Es una poesía intimista y sencilla, con paisajes tristes con los que se identifica.
-Intelectual: el viaje en barco a América en 1916 le facilitó una intensa experiencia en el mar. En "Diario de un poeta recién casado" (1917) el mar simboliza la soledad, pero también la eternidad, la plenitud o la vida, elementos con los que se identifica el poeta. En los poemas de esta época ,"Eternidades" (1918), "Poesías escojidas" (1917) y "Segunda antolojía poética" (1922), "La estación total" (1923-1926) ...desaparece la musicalidad y utiliza el verso libre en un intento de plasmar la esencia de las cosas. Es una poesía abstracta, depurada e inteligente.
-Verdadera: sus últimos libros, "En otro costado" (1936-1942), "Tercera antolojía poética" (1957), ...; forman una etapa panteísta en la que Juan Ramón Jiménez se identifica con Dios, al que ve en muchos elementos de la naturaleza. En ellos aparece una profunda reflexión sobre la muerte, la eternidad y la propia naturaleza de la poesía.

1.6- El ensayo en la Generación del 98: Unamuno.

Miguel de Unamuno nació en Bilbao en 1864 y murió en 1936. Fue catedrático de griego y rector de la universidad de Salamanca, ciudad en la que vivió hasta su muerte, salvo de 1924 a 1930, época en que estuvo desterrado por su oposición a la dictadura de Primo de Rivera.

Toda la obra de Unamuno presenta una constante literaturización de su propia vida, de su experiencia vital, marcada por varias crisis religiosas y existenciales que le hicieron perder la fe. De ahí que sea mayoritariamente una obra filosófica, pues plantea el sentido de la vida humana y su preocupación por el devenir de España.

Unamuno renovó la técnica narrativa. Sus novelas se alejan del Realismo al suprimir descripciones y aumentar los diálogos, lo que le valió la crítica de muchos de sus contemporáneos. En "Niebla" (1914) utiliza con frecuencia el monólogo interior y palntea las relaciones del protagonista con el autor (de los hombres con Dios).

También en su poesía trata el tema existencial y religioso, junto al del paisaje.

En el teatro desarrolla, como en toda su obra, los problemas de la personalidad y la muerte, asuntos que le obsesionaban.

En sus numerosos ensayos se refleja su personalidad polémica y contradictoria, así como el interés por sus temas predilectos; España y el sentido de la vida humana.

"San Manuel Bueno, mártir" (1931) escrita tras una crisis espiritual, es una novela llena de simbolismos en la que trata el problema de un cura que ha perdido la fe, a pesar de lo cual continúa ejerciendo el sacerdocio. En ella enfrenta al individuo consciente y, por ello, angustiado ante la conciencia de la muerte, con la colectividad, el pueblo, inconsciente pero feliz.

Unamuno escribió ensayos como "Contra esto y aquello", "Del sentimiento trágico de la vida" y "Andanzas y visiones españolas"; poesía como "Rosario de sonetos líricos" y "El Cristo de Velázquez"; teatro como "Fedra" y novela como "Niebla", "La tía Tula", "San Manuel Bueno, mártir" y "Paz en la guerra".

Además de Unamuno, el ensayo fue cultivado por otros autores de la Generación del 98 como Azorín o Ramiro Maeztu.

TEMA 9. EL REALISMO. DESCRIBIR PERSONAS

TEMA 9 - EL REALISMO. DESCRIBIR PERSONAS

1-NUESTRA LITERATURA. EL REALISMO Y EL NATURALISMO.

1.1- Contexto histórico.
-Reinado de Isabel II (1833-1868)
-1868, revolución de la Gloriosa y Guerras carlistas.
-Reinado de Amadeo I de Saboya (1871-1873)
-República (1873-1874)
-Restauración borbónica, con Alfonso XII, hijo de Isabel II (1875-1885).
-Desastre del 98, final del imperio colonial español con la pérdida de Cuba y Filipinas.

1.2- Sociedad y cultura.

España se incorpora a las corrientes de progreso que se desarrollan en Europa:
-Crecen la banca, la industria y el comercio.
-La vida cultural en las ciudades se manifiesta en periódicos, revistas, ateneos, universisades,...
-Aumenta la escolarización y se amplía el número de personas que accede a la medicina y la higiene.

Se impone una nueva actiitud ante la realidad:
-Las ideas positivistas, el método experimental y las nuevas ideas sobre la herencia biológica (Mendel) y la evolución de las especies (Darwin) influirán en los novelistas de la época.

Las tensiones políticas enfrentan a las clases conservadoras con los liberales y progresistas.

A mediados del siglo XIX el poder reside en la burguesía que impondrá sus gustos y valores:
-Rompe con los ideales estéticos que exaltaba el Romanticismo.
-Promueve unos valores más cercanos a la realidad que se vive en el momento.

TEMA 9 - EL REALISMO

TEMA 9 - EL REALISMO

1-NUESTRA LITERATURA. EL REALISMO Y EL NATURALISMO

1.1- Contexto histórico

1.2- Sociedad y cultura

1.3- La literatura realista y la naturalista

Durante la 2ª mitad del siglo XIX se desarrollan dos nuevas corrientes: el Realismo y el Naturalismo.

El Realismo. Nació en Francia hacia 1848. Sus obras se basan en la observación directa de la realidad, tal como hace el método científico, frente a la idealización y escapismo propuesto por el Romanticismo. Las características más importantes son:
-Interés por reflejar con exactitud y objetividad los personajes y el entorno.
-Los personajes están descritos minuciosamente.
-Los escenarios son reconocibles por el lector de la época, y la vida social aparece reflejada con detalle.
-Los temas manifiestan los intereses, conflictos y sentimientos de las diversas clases sociales.
-El lenguaje se adapta al personaje. Se vuelve a un estilo natural y directo.
-El narrador es omnisciente, distinto y distanciado de los personajes con el fin de mantener la objetividad.
-En algunas novelas subyace una intención moral; reflejar los vicios y defectos de la sociedad con el fin de mejorarla.

El Naturalismo. Surgió en los últimos años del siglo XIX como evolución del Realismo. Fue el escritor francés Émile Zola quien defendió, primero de forma teórica ("La novela experimental", 1881; "Los novelistas naturalistas", 1881) y más tarde en la práctica ("Germinal", 1885), la aplicación de las nuevas teorías filosóficas

EJERCICIOS OPCIONALES 2º E.S.O.

ANALIZA ESTAS ORACIONES:
1-Estuvimos hablando de cine toda la tarde.
2-La portera acabó el partido agotada.
3-Esta mañana hemos llegado a Madrid tranquilamente.
4-Pondré este sombrero al espantapájaros.
5-Quizá mañana traigan el paquete postal.
6-El lunes nos extraerán la sangre.
7-El tuareg dio las gracias al entrevistador.
8-María hablaba desconsolada.
9-Acuérdate de mi petición.
10-Ángel terminó muy tarde el ensayo de la obra.

EL POEMA DE MIO CID

El Cantar de mío Cid
El mayor de los cantares de gesta españoles de la Edad Media y una de las obras clásicas de la literatura europea es el que por antonomasia lleva el nombre del héroe: el Mio Cid. Compuesto a finales del siglo XII o en los primeros años del siglo XIII, estaba ya acabado en 1207, cuando cierto Per Abbat (o Pedro Abad) se ocupó de copiarlo en un manuscrito del que, a su vez, es copia el único que hoy se conserva (falto de la hoja inicial y de dos interiores), realizado en el siglo XIV y custodiado en la Biblioteca Nacional de Madrid. La datación del poema allí recogido viene apoyada por  una serie de indicios de cultura material, de organización institucional y de motivaciones ideológicas. Más dudas plantea su lugar de composición, que sería Burgos según unos críticos y la zona de Medinaceli (en la actual provincia de Soria), según otros. La cercanía del Cantar a las costumbres y aspiraciones de los habitantes de la zona fronteriza entre Castilla y Alandalús favorece la segunda posibilidad.
El Cantar de mio Cid, como ya hemos avanzado, se basa libremente en la parte final de la vida de Rodrigo Díaz de Vivar, desde que inicia el primer destierro en 1081 hasta su muerte en 1099. Aunque el trasfondo biográfico es bastante claro, la adaptación literaria de los sucesos es frecuente y de considerable envergadura, a fin de ofrecer una visión coherente de la trayectoria del personaje, que actúa desde el principio de un modo que el Campeador histórico sólo adoptaría a partir de 1087 y, sobre todo, del segundo destierro en 1088. Por otra parte, el Cantar desarrolla tras la conquista de Valencia toda una trama en torno a los desdichados matrimonios de las hijas del Cid con los infantes de Carrión que carece de fundamente histórico. Así pues, pese a la innegable cercanía del Cantar a la vida real de Rodrigo Díaz (mucho mayor que en otros poemas épicos, incluso sobre el mismo héroe), ha de tenerse en cuenta que se trata de una obra literaria y no de un documento histórico, y como tal ha de leerse. En cuanto a las posibles fuentes de información sobre su héroe, el autor del Cantar se basó seguramente en la historia oral y también parece bastante probable que conociese la Historia Roderici. No hay pruebas seguras sobre la posible existencia de cantares de gesta previos sobre el Cid que hubiesen podido inspirar al poeta, aunque parece claro que tuvo como modelos literarios, ya que no históricos, otros poemas épicos, tanto castellanos como extranjeros, recibiendo en particular el influjo del célebre Cantar de Roldán francés, muy difundido en la época. Por ello, la constitución interna del Cantar de mio Cid es la típica de los cantares de gesta.
Un rasgo esencial es su empleo de versos anisosilábicos o de medida variable, divididos en dos hemistiquios, cada uno de los cuales oscila entre cuatro y once sílabas. Los versos se unen en series o tiradas que comparten la misma rima asonante y suelen tener cierta unidad temática. No existen leyes rigurosas para el cambio de rima entre una y otra tirada, pero éste se usa a veces para señalar divisiones internas, por ejemplo al repetir con más detalle el contenido de la tirada anterior (técnica de series gemelas) o cuando se pasa de la narración a las palabras que pronuncia un personaje (estilo directo). Por último, las tiradas o series se agrupan en tres partes mayores, llamadas también «cantares», que comprenden los versos 1-1084, 1085-2277 y 2276-3730, respectivamente. El primer cantar, Cantar del destierro, narra las aventuras del héroe en el exilio por tierras de la Alcarria y de los valles del Jalón y del Jiloca, en los que consigue botín y tributos a costa de las poblaciones musulmanas. El segundo, Cantar de las bodas, se centra en la conquista de Valencia y en la reconciliación del Cid y del rey Alfonso, y acaba con las bodas entre las hijas de aquél y dos nobles de la corte, los infantes de Carrión. El tercero, Cantar de la afrenta de Corpes, refiere cómo la cobardía de los infantes los hace objeto de las burlas de los hombres del Cid, por lo que éstos se van de Valencia con sus mujeres, a las que maltratan y abandonan  en el robledo de Corpes. El Cid se querella ante el rey el rey Alfonso, quien convoca unas cortes en Toledo, donde el Campeador reta a los infantes. En el duelo, realizado en Carrión, los infantes y su hermano mayor quedan infamados; mientras tanto, los príncipes de Navarra y Aragón piden la mano de las hijas del Cid, que las ve así casadas conforme merecen.
Otro de los aspectos característicos de los cantares de gesta es su estilo formular, es decir, el empleo de determinados clichés o frases hechas, por ejemplo en la descripción de batallas o bien para referirse a un personaje. Así, el Cid es llamado a menudo «el bueno de Vivar», «el que en buena hora nació» o «el de la luenga barba», mientras que a Minaya Álvar Fáñez se lo presenta varias veces en el fragor del combate con la fórmula «por el codo abajo la sangre goteando». Este rasgo se liga a la difusión oral del Cantar (por boca de los juglares que lo recitaban o cantaban de memoria, acompañándose a menudo de un instrumento musical), pero también responde a un efecto estético (el gusto por ver tratados los mismos temas de una misma forma). Otros recursos estilísticos de los cantares de gesta son la gran alternancia y variedad de tiempos verbales; el uso de parejas de sinónimos, como «pequeñas son y de días chicas», y también de parejas inclusivas, como «moros y cristianos» (es decir, todo el mundo); o el empleo de las llamadas frases físicas, al estilo de «llorar de los ojos» o «hablar de la boca», que subrayan el aspecto gestual de la acción.
En cuanto al argumento, como se ha visto, abarca dos temas fundamentales: el del destierro y el de la afrenta de Corpes. El primero se centra en la honra pública o política del Campeador, al narrar las hazañas que le permiten recuperar su situación social y, a la vez, alcanzar el perdón real; el segundo, en cambio, tiene por objeto un asunto familiar o privado, pero que tiene que ver también con el honor del Cid y de los suyos, tan realzado al final como para que sus hijas puedan casar con los príncipes de Navarra y Aragón. De ahí que el Cantar hay podido ser caracterizado como un «poema de la honra». Esta honra, sea pública o privada, tiene dos dimensiones: por un lado, se relaciona con la buena fama de una persona, con la opinión que de ella tienen sus iguales dentro de la escala social; por otro, tiene que ver con el nivel de vida de una persona, en la medida en que las posesiones materiales traducen la posición que uno ocupa en la jerarquía de la sociedad.  Por eso el Cid se preocupa tanto de que el rey conozca sus hazañas como de enviarle ricos regalos que, por así decir, plasmen físicamente las victorias del Campeador.
La doble trama del destierro y de la afrenta describe una doble curva de descenso y ascenso: desde la expropiación de las tierras de Vivar y el exilio se llega al dominio del señorío de Valencia y a la recuperación del favor real; después, desde la  pérdida de la honra familiar provocada por los infantes se asciende al máximo grado de la misma, gracias a los enlaces principescos de las hijas del Cid. En ambos casos, la recuperación del honor cidiano se logra por medios casi inéditos en la poesía épica, lo que hace del Cantar no sólo uno de los mayores representantes de la misma, sino también uno de los más originales. En efecto, el héroe de Vivar, que es desterrado a causa de las calumnias vertidas contra él por sus enemigos en la corte, nunca se plantea adoptar alguna de las extremadas soluciones del repertorio épico, rebelándose contra el monarca y sus consejeros, sino que prefiere acatar la orden real y salir a territorio andalusí para ganarse allí el pan con el botín arrancado al enemigo, opción siempre considerada legítima en esa época. Por eso es característico del enfoque del cantar el énfasis puesto en el botín obtenido de los moros, a los que el desterrado no combate tanto por razones religiosas, como por ganarse la vida, y a los que se puede admitir en los territorios conquistados bajo un régimen de sumisión. Eso no significa que el Cid y sus hombres carezcan de sentimientos religiosos. De hecho, el Campeador se encarga de adaptar para uso cristiano la mezquita mayor de Valencia, que convierte en catedral para el obispo don Jerónimo. Es más, la relación del héroe con la divinidad es privilegiada, según se advierte en la aparición de San Gabriel para confortar al Cid cuando inicia la incierta aventura del destierro. Lo que no hay es un claro ideal de Cruzada, nada de «conversión o muerte». Los musulmanes de las plazas conquistadas, aunque no son vistos como iguales, tampoco se encuentran totalmente sometidos. Encuentran su lugar dentro de la sociedad ideal de la Valencia del Cid como mudéjares, es decir, como musulmanes que conservan su religión, su justicia y sus costumbres, pero bajo la autoridad superior de los gobernantes cristianos y con ciertas limitaciones en sus derechos. Sin caer en la tentación de ver en ello una convivencia idílica, está claro que no se aprecia en el ideario del Campeador ningún extremismo religioso.
Por lo que hace a la afrenta de Corpes, la tradición épica exigía que una deshonra de ese tipo se resolviese mediante una sangrienta venganza personal, pero en el Cantar de mio Cid se recurre a los procedimientos legales vigentes, una querella ante el rey encauzada por la vía del reto entre hidalgos.  Se oponen de este modo los usos del viejo derecho feudal, la venganza privada que practican los de Carrión, con las novedades del nuevo derecho que surge a finales del siglo XII y a cuyas prácticas responde el uso del reto como forma de reparar la afrenta. Con ello se establece una neta diferencia entre los dos jóvenes y consentidos infantes, que representan los valores sociales de la rancia nobleza del interior, y el Campeador y los suyos, que son miembros de la baja nobleza e incluso villanos parcialmente ennoblecidos por su actividad bélica en las zonas de frontera. Tal oposición no se da, como a veces se ha creído, entre leoneses y castellanos (García Ordóñez, el gran enemigo del Cid, es castellano), sino entre la alta nobleza, anquilosada en valores del pasado, y la baja, que se sitúa en la vanguardia de la renovación social.
La acción prudente y comedida del héroe de Vivar manifiesta el modelo de mesura encarnado por el Cid en el Cantar, pero éste no sólo depende de una opción ética personal, sino también de un trasfondo ideológico determinado. En este caso, responde al «espíritu de frontera», el que animaba a los colonos cristianos que poblaban las zonas de los reinos cristianos que limitaban con Alandalús. Dicho espíritu se plasmó especialmente en una serie de fueros llamados «de extremadura», a cuyos preceptos se ajusta el poema, tanto en la querella final como en el reparto del botín, a lo largo de las victorias cidianas. El norte de estos ideales de frontera lo constituye la capacidad de mejorar la situación social mediante los propios méritos, del mismo modo que el Cantar concluye con la apoteosis de la honra del Campeador, que, comenzando desde el enorme abatimiento inicial, logra ver al final compensados todos sus esfuerzos y desvelos.
Un héroe mesuradoDe los grandes héroes épicos se esperaba en la Edad Media que realizasen hazañas al filo de lo imposible y mantuviesen actitudes radicales, a menudo fuera de lo comúnmente aceptado. Salvo contadas excepciones, el Cid se separa de dicho modelo para ofrecer uno opuesto. Ya en laCrónica Najerense, el joven Rodrigo opone su mesura a las fanfarronadas del rey Sancho, actitud que pervivirá en el Cantar del rey don Sancho, ya en el siglo siguiente. También en lasMocedades de Rodrigo primitivas el personaje se conduce con mesura y prudencia, y sólo en la refundición del siglo XIV y en algunos romances inspirados en ella surgirá la figura (más acorde con los gustos de esa época turbulenta) de un Rodrigo arrogante y rebelde.
Donde le mesura del héroe resulta más patente es en el Cantar de mio Cid. Allí, en la primera tirada o estrofa, se nos dice ya: “Habló mio Cid bien y tan mesurado: / — ¡Gracias a ti, Señor, Padre que estás en lo alto! / ¡ Esto me han urdido mis enemigos malos!”. En lugar de maldecir a sus adversarios, el Campeador agradece a Dios las pruebas a las que se ve sometido. Más que una acusación, el último verso citado es la constatación de un hecho. A partir de entonces Rodrigo habrá de sobrevivir con los suyos en las penalidades del destierro. Pero éste, aunque constituye una condena, también abre un futuro cargado de promesas. Cuando, al poco, el Cid observa un mal agüero en su viaje hacia el exilio, no se desalienta, sino que exclama “¡Albricias, Álvar Fáñez, pues nos echan de la tierra!” La buena noticia es la misma del destierro, pues abre una nueva etapa de la que el Cid sabrá sacar partido, como después se verá de sobras confirmado.
Donde se ve de manera más clara esa mesura característica del Cid es en la parte final de la trama. Después de una afrenta como la sufrida por doña Elvira y doña Sol en el robledo de Corpes, lo normal, según las exigencias del género, hubiera sido que su padre reuniese a sus caballeros y lanzase un feroz ataque contra las posesiones de los infantes de Carrión y de sus familiares, matando a cuantos encontrase a su paso y arrasando sus tierras y palacios. Sin embargo, el Cid no opta por este tipo de venganza sangrienta, sino que se vale del procedimiento regulado en las leyes para dirimir las ofensas entre hidalgos: el reto o desafío. Tras das parte al rey Alfonso de la afrenta, se reúnen las cortes del reino y ante ellas el Campeador reta a los infantes. El rey acepta el reto y tres caballeros del Cid se oponen en el campo a los infantes y a su hermano mayor. La victoria de los hombres del Cid salda la afrenta sin ninguna muerte y sin derramamiento de sangre, de acuerdo con los usos más avanzados del derecho de la época. Siglos antes de que se pusiesen de moda las películas de juicios, el venerable Cantar de mio Cid advirtió ya las posibilidades dramáticas de un proceso judicial y las puso al servicio de la prudencia y de la mesura de su héroe.

GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER

1.7- GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER

Nació en Sevilla en 1836. Se quedó huérfano a los 11 años y fue acogido por su madrina que lo formó literiamente. A los 18 años se trasladó a Madrid y allí murió en 1870 a causa de una grave enfermedad (tuberculosis). Malvivió con diversos trabajos: periodista, censor de novelas, escritor de libretos de zarzuelas, .. Sus últimos años fueron tristes y pobres; en su vida y en su obra hay una huella profunda de la muerte de sus padres y de desengaños amorosos.

Se le califica como un romántico tardío pues coincide su obra con el movimiento característico de la 2ª mitad del siglo XIX, el Realismo.

Aunque la poesía de Bécquer supone el comienzo de la lírica moderna en España, y así se valora en la actualidad, a la muerte del poeta los periódicos se refirieron a él como prosista: "La historia de los templos de España", "Cartas desde mi celda", "Cartas literarias a una mujer" y, especialmente, las "Leyendas" le dieron fama en vida.

Además de por sus Leyendas, Bécquer sobresalió por su producción poética. En 1868 se perdió el manuscrito de las "Rimas" y tuvo que ser reconstruido de memoria. Fueron sus amigos quienes editaron póstumamente, en 1871, las Rimas a partir de los poemas manuscritos o publicados en periódicos y revistas. Son setenta y siete composiciones estructuradas según un orden temático:
-I-XI; el proceso creador, la poesía y el poeta.
-XII-XXIX; el amor esperanzado.
-XXX-LI; la ruptura y el desengaño.
-LII-LXXVII; los sentimientos que provocan el dolor, la soledad, la muerte, ...
En 1914 se editó el "Libro de los gorriones" (manuscrito perdido de Bécquer), en el que los poemas aparecen ordenados de manera muy diferente (79 poemas).

La importancia de las Rimas reside en la ruptura que suponen respecto al modelo de poesía que se escribía en España . Bécquer pone en práctica su concepción literaria, que ya había plasmado teóricamente.

Bécquer recibe y transmite dos influencias: la de la poesía popular andaluza y la de la poesía romántica alemana. Caracerísticas de ambas son: brevedad y sencillez, estructuras repetidas muy musicales, subjetivismo y ausencia de tono retórico.

Con esas influencias Bécquer construye sus Rimas incorporando nuevos elementos no utilizados anteriormente:
-Utiliza unevos temas: el proceso creativo, la poesía y el poeta.
-Por primera vez en español se prescinde de la anécdota.

Las Rimas utilizan recursos poéticos de la lírica tradicional como: paralelismos, contrastes, ...
Volverán las oscuras golondrinas
 
 
Volverán las oscuras golondrinas
en tu balcón sus nidos a colgar,
y otra vez con el ala a sus cristales
jugando llamarán.
 
Pero aquellas que el vuelo refrenaban
tu hermosura y mi dicha al contemplar;
aquellas que aprendieron nuestros nombres ,
esas...¡no volverán!
 
Volverán las tupidas madreselvas
de tu jardín las tapias a escalar,
y otra vez a la tarde, aún más hermosas,
sus flores se abrirán.
 
Pero aquellas cuajadas de rocío
cuyas gotas mirábamos temblar
y caer como lágrimas del día...
esas... ¡no volverán!
 
Volverán del amor en tus oídos
las palabras ardientes a sonar;
tu corazón, de su profundo sueño
tal vez despertará.
 
Pero mudo, absorto y de rodillas
como se adora a Dios ante su altar,
como yo te he querido... desengáñate,
¡así... no te querrán!
 
 
Gustavo A. Becquer
 
   



 
LAS LEYENDAS

Son 28 textos plenamente románticos que Bécquer publicó de forma discontinua en periódicos y revistas; son historias de sucesos misteriosos y sobrenaturales que se desarrollan en ambientes nocturnos y solitarios: bosques ruinas de castillos o iglesias; sus temas, generalmente amores imposibles, se trasladan a la época medieval.

Títulos: "El monte de las ánimas", "Los ojos verdes", "Maese Pérez, el organista", ...